Tercer caso confirmado de mutilación del ojo por impacto de bala de foam -Irídia Tercer caso confirmado de mutilación del ojo por impacto de bala de foam

Tercer caso confirmado de mutilación del ojo por impacto de bala de foam

bala de foam
Imatge: Jordi Borràs

El Juzgado de Instrucción número 7 investiga las lesiones ocasionadas a A.K., un joven extutelado por la Generalitat que sufrió el impacto de un proyectil policial el 18 de octubre de 2019 en la calle Trafalgar de Barcelona.

El informe médico forense realizado por el juzgado indica que la lesión es compatible con un impacto a gran velocidad de un objeto compatible con un proyectil de ‘foam’ de 40 milímetros de diámetro.

Se trata del tercer caso de perdida de un ojo por impacto de un proyectil de foam, después de que un médico forense atribuyese la lesión que sufrió un joven el 14 de octubre de 2019 a otro proyectil de este tipo, pese al archivo de las acusaciones por falta de autor conocido. Así mismo, el pasado 16 de febrero de 2021 una joven sufrió la perdida de un ojo por el impacto de una bala de foam en la calle Via Augusta de Barcelona. Dos agentes de Mossos d’Esquadra están imputados por los hechos. Además, hace dos semanas se dio a conocer el caso de Olga, una mujer que sufrió un traumatismo craneoencefálico por el impacto de una bala de foam en Jardinets de Gràcia el 18 de octubre de 2019. Le quedaron como secuelas un 85% de sordera en un oído y epilepsia crónica. Ha demandado a la Generalitat a nivel administrativo.

Los 4 casos, representados por Irídia, ponen de manifiesto la gravedad de las lesiones que pueden causar los proyectiles de foam. En la Comisión de Modelo Policial, recientemente creada en el Parlement, debe evaluarse si como sociedad queremos admitir que se puedan generar lesiones tan graves en el contexto de una manifestación. En el marco de la Comisión, Irídia mostrará de manera detallada su posicionamiento sobre este tema. Además, estos 4 casos demuestran la falta de trazabilidad de estos proyectiles, así como la intolerable falta de capacidad del cuerpo de Mossos para identificar a los responsables de los disparos de foam. Insistimos en la necesidad de revisar los mecanismos internos de control, así como de crear un mecanismo independiente de control con amplias competencias.

Finalmente, es imprescindible que el Departamento de Interior modifique con carácter de urgencia el protocolo de uso de foam para que se prohiba disparar a la altura de la cabeza, tal como se aprobó la semana pasada en una Resolución del Parlament de Catalunya. Hasta que la Comisión de Modelo Policial apruebe las conclusiones queda cerca de un año, y la prohibición de disparar por encima del abdomen debe quedar reflejada en el protocolo de manera urgente.